material memoria
Decía Éluard “Il y a d’autres mondes, mais ils sont dans celui-ci”. La fotografía, al igual que la poesía, amplía el campo de visión y, también al igual que la poesía, bordea la frontera imprecisa que limita con la nada. No es éste pues un lugar de certezas, tautologías o evidencias, sino más bien un desván de recuerdos y entrevisiones, un testimonio íntimo cargado de silencios y puntos suspensivos, un espacio ambiguo en el límite entre la consciencia y lo real, entre una mirada siempre atenta a la vibración discontinua de un hecho poético y el sustrato gris e impenetrable de la materia, la sorda letanía cotidiana.
VOLVER A PÁGINA PRINCIPAL
Como dice Enrique Vila-Matas “ser escritor es convertirse en un extraño,
en un extranjero”. De igual modo, el fotógrafo que se propone narrar una
historia, crear contenidos a través de imágenes, debe convertirse en un
extranjero frente a la integridad de lo real, convertirse en una interrogación
permanente en el seno de la realidad y retorcer y sacudir las redes de la
sintaxis y la semántica para expresar aquello que difícilmente se presenta a la
vista de manera tabular, inmediata; retranscribir o restituir por medio del
discurso, y a través de su propia retórica, la vida secreta y huidiza que está
detrás de lo que se ve, detrás de esa unidad ilusoria de la realidad.
Sobre la narratividad (escrito en el 2009)

¿Es algo más que el día lo que muere esta tarde?
El viento
¿qué se lleva,
qué aromas arrebata?
Desatadas de golpe, las hojas de los árboles
ciegas van por el cielo.
Pájaros altos cruzan, se adelantan
a la luz que los guía.
Sombría claridad
será ya en otra parte
-por un instante sólo-
madrugada.
Con banderas de humo alguien me advierte:
-Míralo todo bien;
eso que pasa
no volverá jamás
y es ya igual que si nunca hubiese sido
efímera materia de tu vida.
Ángel González, Hoy.

"La memoria nos abre luminosos
corredores de sombra.
"Bajamos lentos por su lenta luz
hasta la entraña de la noche.
El rayo de tiniebla.
Descendí hasta su centro,
puse mi planta en un lugar en donde
penetrar no se puede
si se quiere el retorno.
Se oye tan sólo una infinita escucha.
Bajé desde mí mismo
hasta tu centro, dios, hasta tu rostro
que nadie puede ver y sólo
en esta cegadora, en esta oscura
explosión de la luz se manifiesta."
J.A. Valente, Tanquam centrum circuli.

"OBJETOS de la noche.
Sombras.
Palabras
con el lomo animal mojado por la dura
transpiración del sueño
o de la muerte.
Dime
con qué rotas imágenes ahora
recomponer el día venidero,
trazar los signos,
tender la red al fondo,
vislumbrar en lo oscuro
el poema o la piedra,
el don de lo imposible."
José Ángel Valente, Material memoria, 1977.

"Palabra
hecha de nada.
Rama
en el aire vacío.
Ala
sin pájaro.
Vuelo
sin ala.
Órbita
de qué centro desnudo
de toda imagen.
Luz
donde aún no forma
su innumerable rostro lo visible."
©José Ángel Valente. Palabra , Material Memoria. 1977.
PÁGINA PRINCIPAL
Suscribirse a:
Entradas (Atom)